¿Para qué quiero un cuadro robado?

 

El robo y la expoliación de obras de arte son los delitos más comunes contra el Patrimonio Histórico. En muchas ocasiones es más difícil «colocar» un cuadro que robarlo, por lo que es fundamental mentalizar a toda la sociedad y generar conciencia de responsabilidad colectiva sobre la necesidad de proteger el Patrimonio Histórico Español.

El genio malagueño Pablo Picasso encabeza la lista de artistas más robados, según la Interpol, le sigue Joan Miró Dalí, por delante de Durero (200), Rembrandt (180) y Warhol (más de 150). «La obra de Picasso es la que despierta más simpatías en las cúpulas de la mafia, de los grupos terroristas y narcotraficantes», según ha confirmado Noah Charney, un destacado experto internacional en delitos y obras de arte. Se asegura que el mercado del arte robado mueve en el mundo unosdiez billones de dólares anuales. ¿Quién roba? ¿A dónde va a parar la mercancia? ¿Quién encarga la sustracción? ¿Qué ocurre si usted compra una obra que ha sido robada? Tratemos de responder a estas cuestiones basándonos en los mejores especialistas:

¿Qué hago con un cuadro robado?

Si tiene sospechas de que una obra de arte que le estén ofreciendo puede ser procedente de robo, trate de obtener cualquier información sobre el vendedor y comuníquelo inmediatamente bien a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional bien a la Guardia Civil.

No obstante, hoy en día, las salas de subastas disponen de unos sistemas de avisos a través de los cuales los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado notifican, ipso facto, las características de las obras de arte que son sustraídas, de tal manera que, si se intentara su venta, serían detectadas al instante y puestas a disposición policial.

The Internacional Foundation of Art Research (IFAR), en 1991, creó el registro de obras de arte perdidas (Art Loss Register) que constituye la mayor base de datos de obras robadas. Ahí se puede consultar si la obra que usted posee ha sido antes robada. Dispone de más de 120.000 registros, y se actualiza cada mes con una media aproximada de 1.200 entradas. Por todo ello, la comercialización de una obra robada no es fácil.

¿Y con mi colección de arte?

Como aconseja e la Dirección General de la Guardia Civil, Grupo de Patrimonio Histórico, «conviene evitar que personas ajenas a su círculo de amistades conozcan su colección de arte y se aconseja desconfiar de los posibles compradores que estén interesados en visitar el inmueble donde se guarden estas obras, ya que esta información puede llegar a grupos de delincuentes».

En primer lugar, para conseguir la recuperación de una obra de arte o antigüedad robada es esencial disponer de una fotografía del objeto, ya que la sola descripción no es suficiente para identificarlo con todas las garantías. Por tanto, cualquier persona que sea propietaria de una pieza que considere que tiene un cierto valor histórico, artístico o pecuniario, debe tomar una fotografía del mismo y guardarlo en un lugar seguro, para poder aportarlo a la denuncia en caso de sustracción.

En segundo lugar, hay que facilitar las medidas, inscripciones y marcas que pudiera tener el objeto para su identificación, características que lo distinguen, tema que representa, fecha o período de la pieza así como el Autor. Se aconseja rellenar la ficha adjunta y guardarla en lugar seguro, para su entrega a la Policía en caso de robo.

¿Quién roba arte de gran valor?

Antonio Cortés Ruiz, Capitán de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, en un detalladísimo informe, distingue en este caso tres tipos de delincuentes:

-Ocasionales: Personas con cierta preparación profesional, que actúan aprovechando un descuido en museos, exposiciones, palacios, archivos, bibliotecas y librerías.

-Habituales: suelen ser consumidores de droga, que comenten la sustracción con la finalidad de obtener dinero para financiar el consumo de drogas. Desconocen los circuitos de comercialización. Además, por su descoocimiento artístico no selecciones las piezas importantes.

-Profesionales: son los más peligrosos, poseen conocimientos artísticos, seleccionan el objeto y forman grupos organizados con una figura de mando. Hay especialización por el tipo de obra sustraída (arte sacro, mobiliario antiguo, libros, iglesias rurales, domicilios particulares...). Suelen burlar los sistemas de seguridad y cogen las piezas más valiosas. Un tipo especial de delincuencia profesional es el de las bandas formadas principalmente por personas pertenecientes agrupos étnicos con una tradición ambulante antigua, algunos de cuyos miembros controlan gran parte del negocio de compraventa de antigüedades. El exponente más claro del delincuente profesional es el especialista, que actúa en museos, exposiciones, galerías, mansiones y en cualquier lugar donde huele una valiosa obra de arte.

¿Dónde se pueden colocar estas piezas?

Antes de introducir en el mercado la pieza robada, los delincuentes la ocultan durante un tiempo, y después la venden en puntos alejados del lugar de sustracción. La persona encargada de «colocar» la pieza en el mercado no es el autor del robo, sino un intermediario o perista, que es el que tiene contactos con otras personas del mundo de la compraventa de antigüedades y, por tanto, es el que puede obtener mayor beneficio económico. En Madrid, Barcelona y Valencia se concentra el comercio de compraventa más importante. Fuera de España, los países donde se detectan más obras de arte robadas en España son Reino Unido, Alemania, Bélgica, Holanda, Portugal, Italia y Estados Unidos. Entonces, ahí la recuperación se complica mucho.

¿Cómo se rescata una obra?

Resulta muy complicado restituir un objeto de arte robado que se haya encontrado en el extranjero en manos de un propietario cuya mala fe no puede ser probada, añade Antonio Cortés Ruiz. A veces, la única manera de recuperar la obra es mediante una indemnización económica al tenedor de la pieza presuntivamente de buena fe.

¿Corre peligro la obra robada?

El momento en el que hay más posibilidades de recuperar el objeto sustraído es cuando se intenta introducir en el circuito legal, ya que cuando llega a manos del coleccionista particular ya se le suele perder la pista. Si el delincuente sabe o sospecha que le han descubierto, puededecidir destruir la pieza robada, que en la mayoría de los casos será la única prueba de su responsabilidad penal.

¿Cuándo prescriben estos delitos?

El plazo es muy corto. Las autoridades españoles actúan contra el reloj. A ello hay que añadir la escasa punibilidad que puede recaer -son simplemente robos con fuerza en las cosas-, aunque a veces se les puede aplicar el agravante de ser objetos del patrimonio histórico. Muy a menudo ocurre que las obras se recuperan cuando el delito ha prescrito, por lo que los autores ya no son responsables penalmente de ello.

¿Cómo se encarga un robo?

Por un deseo no satisfecho, por el ego de contemplar la obra de arte en la soledad de una mansión, on the rocks, por desafiar al poder establecido, por plantearse un reto, por un sueño kafkiano... El que encarga el robo de una obra de arte debe, por fuerza, conocerla a fondo, haberla visto en infinidad de ocasiones, haber tendido lazos con ella… Muchos coleccionistas son fetichistasmuy ricosmuy cultos y saben lo que tienen entre manos. Fetichistas que desean tener la obra única que no posee nadie.

¿Qué hacen el coleccionsta cuando muere?

Cuando la pieza llega a manos de un coleccionista con este perfil, la misma no aparece hasta que el coleccionista muere. A veces incluso disponen en su testamento que el objeto robado sea devuelto a su lugar de origen, porque son verdaderos amantes de ese objeto y lo respetan. Afortunadamente, las conservarán entre paredes de terciopelo...

¿Quién tutela el Patrimonio?

La custodia del Patrimonio Histórico corresponde a los poderes públicos, según establece el artículo 46 de La Constitución Española, que recoge expresamente su competencia a la hora de garantizar su conservación, la promoción de su enriquecimiento y el acceso de todos los ciudadanos a los bienes comprendidos en él.

Asimismo, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 149.1.28, la Administración del Estado protegerá dichos bienes frente a la exportación ilícita y la expoliación, un papel que recae en el Ministerio de Cultura. Además, las comunidades autónomas, a través de sus estatutos de autonomía, han asumido competencias sobre sus riquezas culturales y, en su mayoría, cuentan con legislación propia para su protección.

¿Cómo protego mi colección?

Según las estadísticas, más de la mitad de obras de arte se llevan a cabo en viviendas particulares. Bonnie Magness-Gardiner, arqueóloga que trabajó siete años con la Oficina de los EE.UU. del Departamento de Estado de Asuntos Educativos y Culturales y que dirige el programa de robo de arte en la Sede del FBI, ofrece estos sabios consejor sobrecómo proteger sus tesoros.

«Es conveniente mantener un inventario con la descripción detallada de los elementos que componen las obras -el tipo de objeto, título, artista, fecha, los materiales utilizados, medidas, inscripciones y marcas, y cualesquiera otras características distintivas. Además, se deben tomar fotos de cada pieza de su colección. Si un objeto es robado una foto ayudará a probar que le pertenece a usted. Una forma rápida de hacerlo es filmar su colección con una cámara de vídeo. Sólo asegúrese de tomar imágenes fijas que muestran las características únicas de cada obra. Una vez disponga de esta documentación guarde el inventario y las fotos en una caja fuerte o en un lugar separado de la colección. En el supuesto de que ocurriera algún robo o si su casa fuera dañada por un incendio o una inundación, si lo guarda todo en el mismo lugar puede perder su colección al mismo tiempo que su inventario, con el que justificar su propiedad ante el seguro o la autoridad competente».

Cinco golpes «célebres»

 

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