Con ustedes, una vivienda clase A

Encontrar una casa con una etiqueta de consumo de energía con la letra A, la de máxima eficiencia, es prácticamente como buscar una aguja en un pajar. Las empresas que expiden estos certificados avisan de que menos de un 1% de los inmuebles alcanza esta categoría. Un porcentaje que Alquiler Seguro sitúa en el 0,49% y que pone de manifiesto la ineficiencia de las casas españolas.

La causa principal de que el parque residencial sea mayoritariamente insostenible energéticamente no es otra que la tardía adaptación de la construcción a los parámetros de eficiencia y la elevada edad de gran parte de los edificios. "No se han hecho casas mirando su ahorro energético porque antes la energía costaba menos y no era un factor relevante", lamenta Juan Luis Moraleda, arquitecto técnico de Alquiler Seguro.

Moraleda recuerda que fue a partir de 2007 cuando las viviendas de obra nueva pasaron a estar obligadas a contar con unas instalaciones de aprovechamiento solar para cumplir el Código Técnico de Edificación. Una obligación de la que quedaron exentas las casas de segunda mano y que ahora no han escapado a la última regulación. Desde el 1 de junio, todas las viviendas que se vendan o se alquilen deben afrontar su particular examen energético, como los electrodomésticos, para informar de su consumo de energía al potencial comprador o inquilino.

Los primeros balances hablan por sí solos. Según Alquiler Seguro, que ha cursado más de 5.000 certificados, la mayoría ha dado como resultado la letra E (54,8%) y la D (29,4%). Sólo un 0,49% de los pisos recibió la letra A y un 0,16% la B. "Para lograr una calificación A", como explica Moraleda, "el piso debe producir una muy baja emisión de CO2, algo al alcance de viviendas que utilizan fuentes de energía y combustibles renovables". Y da dos claves: la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS) de electricidad. Apunta que lo ideal es que el ACS sea producida por captación solar o por calderas de biomasa y que la luz provenga de paneles fotovoltaicos.

Un apartamento aparentemente normal

Entre las casas A que Alquiler Seguro ha etiquetado en Madrid está un piso de reciente obra de un dormitorio en el distrito de Hortaleza. A primera vista, parece un apartamento más. Nada más lejos de la realidad. Tras su apariencia normal se esconden una serie de características que lo hacen especial, que lo hacen digno de la nota A. Entre éstas, alimentarse por una caldera comunitaria de biomasa y que su ACS se produzca por paneles solares. Además, está en un edificio con fachada ventilada y cuenta con ventanas con perfiles de aluminio con rotura de puente térmico. Es decir, se alimenta de fuentes renovables y presume de una excelente envolvente que le hace casi inmune al clima exterior.

"La mayoría de casas que vemos no son como ésta", aclara Moraleda. "Casi todas tienen instalaciones individuales de frío y de calor que hace imposible optimizar el consumo y ahorrar energía". El arquitecto técnico de Alquiler Seguro puntualiza que el factor determinante que convierte un piso en A suele ser la caldera de biomasa. "Este mismo apartamento sería C si contara con una caldera de gas, que es lo normal", aclara.

En su opinión, el certificado energético traerá un parque eficiente. "Basta con actualizar las casas existentes", comenta. "Una actualización", sigue, "que realizan los propietarios que deciden hacer las mejoras propuestas por los técnicos para subir la letra de su piso y compararlo a la oferta más actual". Aunque Moraleda reconoce que "son pocos por la coyuntura económica".

Fuente: Elmundo

http://www.elmundo.es/economia/2013/11/21/528e497161fd3d77018b4589.html

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