10 pasos para una ciudad inteligente

Las ciudades inteligentes constituyen una excelente oportunidad de recuperación, no sólo para la industria tecnológica sino también para impulsar el crecimiento, empleo y mejora de la calidad de vida de toda la sociedad. Ésta es la principal conclusión del Informe “2012 Smart Cities” elaborado por  AMETIC y el Foro TIC para la Sostenibilidad, que se ha presentado recientemente. Un claro ejemplo es el medio ambiente: si tenemos en cuenta que en la actualidad las ciudades representan entre el 60 y el 80 por ciento del consumo energético total y generan el 75 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, la gestión inteligente de dichos recursos resulta vital para alcanzar la eficiencia y la sostenibilidad.
 

Entre las principales ventajas que supone una smart city el estudio destaca la optimización de la gestión del suministro y consumo de energía y agua, la mejora del transporte y la movilidad, la seguridad ciudadana, la protección civil, la creación de entornos favorables para la actividad económica, el desarrollo turístico o la transparencia y participación ciudadanas.

Las TIC, como principal elemento facilitador de una smart city

 Se estima que en 2030 el 60 por ciento de la población vivirá en ciudades. El futuro es, pues, urbano. Naciones Unidas ha desarrollado el indicador CPI (City Prosperity Index) que mide la bonanza de una ciudad según: productividad, infraestructuras, calidad de vida, igualdad y sostenibilidad ambiental. Las TIC, con su potencial impacto sobre estas cinco dimensiones constituyen una palanca clave para mejorar la prosperidad de las ciudades.
La smart city es un remedio para los problemas asociados a la congestión, y también una palanca para explotar las oportunidades que esas mismas concentraciones de seres humanos ofrecen. Las empresas del sector TIC se enfrentan, por tanto, a un gran reto y una inmensa oportunidad de desarrollo y crecimiento: una ciudad inteligente requiere de nuevos dispositivos, sensores, redes de comunicaciones, capacidad de almacenamiento y procesamiento, plataformas de gestión de servicios que permitan mejorar su prestación… 
Pero la transformación hacia una ciudad inteligente no es sencilla y el informe aconseja observar estas diez recomendaciones:
1-Caracterización de la ciudad
Es necesario un análisis previo para determinar qué necesidades se quieren atender y qué oportunidades se pretende explotar. Hay que conocer las fortalezas y debilidades de la ciudad, su perfil sociológico y demográfico
2- Tipo de smart city deseada
A continuación, habrá que seleccionar los servicios de mayor interés para la ciudad, y comenzar a trabajar en ellos. Por ejemplo, una ciudad con una población que envejece rápidamente podríapriorizar los servicios socio-sanitarios o una con un consumo energético muy ineficiente, los servicios de energía.
3- Compromiso en el tiempo
La transformación de una ciudad en smart city es un largo proceso, que requiere de un esfuerzo continuado durante muchos años por parte de todos los agentes implicados, por lo que requiere un compromiso firme previo.
4- Implicación activa de todos los agentes
Es, además, un proceso de gran envergadura, que requiere de la participación de múltiples agentes: tanto de las Administraciones Públicas como de las empresas y ciudadanos.
5- Colaboración público-privada en la financiación.
Para la financiación necesaria el modelo ideal es el de la colaboración público-privada, pues las ganancias de eficiencia que se derivan alcanzan a ambas esferas.
6- La comunicación, como eje vertebrador del proyecto
Dada la amplitud del proyecto, requiere de la implicación de los ciudadanos. Por ello, lacomunicación ha de ser constante y consistente porque la transformación debe ser vista por todos los habitantes de la ciudad como un proyecto común y de gran alcance. La comunicación, junto con la alfabetización digital entre aquellos segmentos menos familiarizados con la Sociedad de la Información y sus tecnologías, ha de ser un eje clave y vertebrador del proyecto, que ayude a mantener el esfuerzo necesario a lo largo de todo el proceso.
7- Beneficios a corto plazo
Aunque el proceso de transformación es lento, debe incluir algún logro intermedio que permita que los agentes de la ciudad accedan a algunos de los beneficios de la smart city en el menor plazo posible. Así, conviene trabajar en un programa detalladoque distinga entre acciones a corto y medio plazo.
8- Estándares abiertos que faciliten la interoperabilidad
El informe pone de manifiesto la importancia que para el correcto desarrollo de las ciudades inteligentes tiene que se implanten estándares y normas abiertas que faciliten la interoperabilidad de los sistemas y dispositivos
9- Tecnologías maduras y usabilidad contrastada
Es conveniente minimizar el riesgo, adoptando soluciones maduras y estables, En este sentido, el apoyo en las redes de ciudades que comparten sus propios recursos tecnológicos, ya puestos en marcha y con un suficiente nivel de madurez, se presenta como una gran oportunidad. También es necesario prestar atención a la usabilidad de las tecnologías puestas a disposición de los ciudadanos, dado que en ella reside la clave del éxito de las iniciativas que requieran de su participación.
10- Métricas eficaces que faciliten la evaluación y el seguimiento.
Todo proyecto requiere de un conjunto de indicadores que permita medir tanto el avance del mismo como sus resultados. En el caso de las smart cities, el alcance, coste y duración del proceso de transformación hace especialmente necesario disponer de métricas eficaces.
Fuente: sustentable y sostenible

 

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