A LOS REYES MAGOS: ¿TAN MAL NOS HEMOS PORTADO PARA ESTA LEY?

Nueva Ley de Servicios Profesionales. La de Cal y la de Arena

http://nmas1.wordpress.com/2013/01/02/nueva-ley-de-servicios-profesionales-la-de-cal-y-la-de-arena/

 

Ha sido un fin de año movidito.

Uno en el que se recibían correos, SMS’s (Are you from the past?) y cartas de Decanos y Consejos alertando sobre el borrador de la Nueva Ley de Servicios profesionales, a horas y en días en los que lo más normal era estar celebrando que (más o menos) hemos aguantado otro año con la que cae.

Y se ve que la que caía no era nada comparado con la que se nos viene encima. Pasamos de marejadilla a mar gruesa con posibilidad de huracán en un abrir y cerrar de ojos.

Como en casi todo en esta vida, y más en esta profesión, la situación tiene dos aproximaciones. Procedamos:

 

La de Cal.

La presentación de la nueva LSP es el detonante del asunto, una espoleta que –no nos engañemos- venia avisando hace ya años de explosión inminente con deflagración adjunta.

Una presentación que, además, parece redactada por una manada de primates selváticos equipados con una maquina de escribir: Si los dejas tiempo suficiente saldrá algo.

Así, y leyendo con atención, descubriremos que entre las causas que, según los redactores, avalan los cambios están:

Recomendaciones del Consejo de la UE en el contexto del Semestre Europeo

OJO, el Consejo de la UE, ese lugar donde se va en primera y se ficha los viernes para no currar. Ahí mismito.

Reforma recomendada por distintos Organismos Internacionales (FMI, OCDE)

Éramos pocos y parió la abuela: El FMI, o sea, los hermanos bucaneros, y sus primos los corsarios de la OCDE.

Compromiso adquirido por el gobierno de España (Programa Nacional de Reformas, Estrategia Española de Política Económica)

Compromiso este, por lo que se ve, de los pocos que Mariano el Registrador piensa cumplir (mire usted). Se ve que ni el mal menor nos cobija.

Pero lo mejor es que la cosa acaba con un totémico y lapidario:

Es una reforma necesaria, para mejorar la competitividad de un sector que supone alrededor del 30% del empleo universitario.

Justo. Esto es lo que nos hacia falta. Montar la merienda de negros directa, a cara de perro y con el cuchillo en los dientes. Esto es lo que va a dar trabajo: Ventilarnos de un plumazo las mínimas reglas del juego existentes presas del espíritu ultra-liberal al que ya acostumbra este gobierno, liberalizar primero, preguntar después.

El texto prosigue con una enumeración de las enormes deficiencias y disfunciones de los sistemas de Colegios Profesionales en España. Y miren, en esto, podríamos estar de acuerdo, pero no cuando está escrito como si no fuera con ellos, porque….

¿Quién si no la casta política es responsable en buena medida de ello?

¿Quiénes han dedicado su tiempo a legislar hasta la altura de los buzones por comunidades autónomas sin el mínimo criterio de eficiencia? ¿De quien son las leyes de Colegios Profesionales AUTONÓMICAS? ¿Quién las ha aprobado? ¿Quién las ha admitido sin preguntarse si eran necesarias o una forma idiota de complicarnos la vida? ¿Quién, por ejemplo en Andalucía, montó los OCHO colegios y el Consejo que los une y los representa en un carajal sin orden ni concierto?

¿Quién es el Pancho Villa de este ejército ineficiente y descabezado?

No busquen mucho: Políticos, Gobiernos Autonómicos y Centrales y Legisladores. Con nuestra anuencia idiotizada, claro. Tan listos todos como los que redactan este monumento al despropósito en 21 páginas.

Listos como para que en una de esas 21 paginas, la 13 en concreto, en lo relativo a la parte propositiva, resulte descorazonador obtener clara una imagen de “El legislador” (ese ente disperso) completamente fuera de la realidad. La imagen de un cuerpo administrativo que sólo sabe sentarse con otros (Pagina 6) cuerpos administrativos tan fuera de la realidad como ellos mismos, en una toma de conocimiento distópica y en la que- y citamos-

A lo largo de todo este tiempo, se ha recibido a numerosas organizaciones colegiales

¿Numerosas? Oiga ¿Está usted de broma? Cuantas. Por qué. Cuándo. Cuántas veces. Y sobre todo para qué, porque por lo visto las recibieron… pero a portagayola y con las banderillas preparadas.

Con esos mimbres de realidad paralela, se explica uno esa pagina 13 cuyo conocimiento de la realidad es –como poco- difuso y que parece basarse en clichés, tópicos y razonamientos más propios de tertulia de sobremesa al aroma de bebedizos de alta graduación que en un serio y fundamentado conocimiento de la realidad profesional de los segmentos cuya labor están pensando en entregar a los pies del dios liberalizador en sacrificio (sangriento).

Entrando ya en materia, lo que nos dice “El Legislador” es:

Con la reforma: Se suprime reserva exclusiva de actividad. Podrán proyectar y dirigir obras de edificios residenciales, culturales, docentes o religiosos, arquitectos e ingenieros con competencias en edificación.

–Justificación: No es proporcionado reservar la actividad de edificación según los usos. Si un profesional es competente para realizar una edificación, se entiende que también será capaz de realizar otras, con independencia de su uso.

Lo que nos viene a decir, aquí mi primo, es que esto va a ser TODOS CONTRA TODOS.

Y ello, porque ese “ingenieros con competencias en edificación” es un eufemismo de garrafón para decir: TODOS. Vayan sin perder un segundo a la LOE, o vayan como ejemplo a la ley 12/1986 de 1 de Abril.

En la primera verán constantemente (Art. 10 Apdo. 2) a.- por ejemplo) la coletilla (en negrita):

Cuando el proyecto a realizar tenga por objeto la construcción de edificios para los usos indicados en el grupo b) del apartado 1 del artículo 2, la titulación académica y profesional habilitante, con carácter general, será la de ingeniero, ingeniero técnico o arquitecto y vendrá determinada por las disposiciones legales vigentes para cada profesión, de acuerdo con sus respectivas especialidades y competencias específicas.

¿Cuales son esas competencias específicas?

Pues las que siguen en, por ejemplo, el Art. 1. Apdo. A.- de la ley 12/1986 que regula las competencias de los ingenieros técnicos:

1. Corresponden a los Ingenieros técnicos, dentro de su respectiva especialidad, las siguientes atribuciones profesionales:

a.- La redacción y firma de proyectos que tengan por objeto la construcción, reforma, reparación, conservación, demolición, fabricación, instalación, montaje o explotación de bienes muebles o inmuebles, en sus respectivos casos, tanto con carácter principal como accesorio, siempre que queden comprendidos por su naturaleza y características en la técnica propia de cada titulación.

Ahora agárrense los machos y eliminen del redactado los conceptos que les destacamos en rojo. Y les quedara así:

1. Corresponden a los Ingenieros técnicos, las siguientes atribuciones profesionales:

a.- La redacción y firma de proyectos que tengan por objeto la construcción, reforma, reparación, conservación, demolición, fabricación, instalación, montaje o explotación de bienes muebles o inmuebles, en sus respectivos casos, tanto con carácter principal como accesorio.

Lo que viene siendo TODOS a hacer TODO. O por ser más claros –y vaya con todos mis respetos- un ingeniero técnico agrónomo de la especialidad explotaciones agropecuarias redactando proyectos de guarderías, hospitales, viviendas y lo que se ponga a tiro.

Este es el nivel del señor legislador cuando escribe, como si no importara, que si un profesional es competente para realizar una edificación, se entiende que también será capaz de realizar otras, con independencia de su uso. ¿Qué entiende este residente de una realidad paralela que es “una edificación”? ¿Es lo mismo, repetimos, una guardería que un corral? ¿Es igual una vivienda o un hotel que una nave de explotación ganadera?

Sí, todo lo anterior son edificaciones. Si, todas tienen planos. Todas seguramente unas estructuras. Y pensar que todas son lo mismo es no solo infantil, sino ignorante e insultante tanto para unos como para otros al considerar que profesiones técnicas serias y complejas (Arquitecto, Ingeniero, etc.) no son otra cosa que “Gente con calculadoras y que lleva planos” y que valen todos lo mismo para un roto que para un descosido. Nada que extrañe si se sigue leyendo y se descubre que al hablar de los farmacéuticos se les equipara con biólogos y químicos porque –está claro- esto cae en el apartado “Gente con quimicefa y tubos de ensayo” y por tanto son todos iguales. Este y no otro parece ser el elevadísimo conocimiento de la realidad de los redactores de este panfleto.

Por ser más claros, y dado que la ministra de Fomento es (¡Ay!) médico: ¿Le operaria a usted un neurocirujano a corazón abierto? ¿ Un cirujano cardiovascular, puede operarla de un tumor cerebral? ¿Y un cirujano traumatológico de un bypass quíntuple?  Mujer, si un cirujano es un cirujano, lo será independientemente del uso. Y total, esto debe entrar en la clasificación (Legislador style) “Gente que va de verde y abre a otra gente”.

Pues con las mismas.

En este sentido, la Dirección General de Arquitectura –Ministerio de Fomento-, Se ha pronunciado sobre este despropósito en este documento: REPARTO COMPETENCIAS LOE – ARQ 2, sin embargo, y no fiándonos un pelo de la administración, tememos que los ejemplos son peligrosos cuando se emplea el de una rehabilitación de una catedral gótica, y no nos gustaría ver que se mantiene la salvajada con la excepción de “Edificios catalogados o protegidos por su valor histórico o artístico” lo que sería un caramelo envenenado de difícil digestión. Aun con estas reservas, la carta –firmada por el Subdirector General de Arquitectura y Planificación- parece clara y es aplaudible esa claridad, aunque sería muchísimo mejor si la firmara la señora ministra del ramo.

Una ministra desaparecida en los últimos tiempos y que –mucho nos tememos- está compensando las carencias presupuestarias de su ministerio con una regalía de competencias de la que hace muchísimos años diferentes sectores querían sacar partida. Esto no es nuevo. Es más viejo que la tos. Y fíjense que viene en el momento en que las grandes constructoras (dedicadas a obra civil durante muchos años) están mano sobre mano, en el que los Colegios realmente potentes (el nuestro, o mejor los nuestros, no lo son) ven subir sus números de paro con un ministerio de Fomento que apenas puede maniobrar y con un ministerio de Economía al que le estarán apretando las clavijas de forma efectivísima (no hará falta mucho con un tipo como De Guindos al frente) con la ultra liberalización de la que el señor ministro es tan acérrimo fan.

Junten lo de arriba en una coctelera, sacudan –no agiten- añadan una cascara de limón, y ya lo tienen listo: El coctel perfecto para acabar con los restos de la profesión en España.

La de Arena

Todo lo anterior, aunque se solucione de la mejor manera posible, aunque se retire del texto final esa peligrosísima frase fruto del desconocimiento más absoluto, no valdrá de nada sin un mínimo de AUTOCRITICA.

Como bien comentamos este verano el Labcoag, esta profesión se ha preocupado en exceso de ser OBLIGATORIA y muy poco de ser NECESARIA. Es en esa necesariedad donde hemos perdido terreno.

Porque es la sociedad, los ciudadanos, lo que debe preocuparnos aquí. Pero esta vez de verdad. Sin mentiras sobre el Visado como servicio que nos han hecho perder un valiosísimo tiempo. Sin reuniones estériles sobrecheklists autistas que a nadie interesan. Es de ellos de quienes tendríamos que ir de la mano.

Ellos a quienes no hemos contado que esta profesión se compone de muchísima gente honrada, trabajadora y que se desvive por sus clientes. A quienes solo hemos hablado de “lo que interesaba” y “los buenos” siguiendo los espurios intereses de poder de castas, camarillas, editores desvergonzados y otras subespecies que lejos de acercarnos a la sociedad nos han proporcionado una maravillosa imagen de geniecillos absurdos y manirrotos, cuando no de estafadores con cuenta en Suiza. Éllos a quienes hemos dejado solos frente a especuladores, chapuzas y sinvergüenzas de toda especie, solo porque éstos tenían el mismo título que nosotros colgando de una pared aunque nunca fueron -ni serán jamás- compañeros.

Éllos serian nuestra mejor defensa. Como ocurre con la sanidad. Éllos, diciendo: “Oiga, nuestros arquitectos son buenísimos. No nos toque lo que funciona. Lo que nos da un servicio. Lo que nos hace más fácil la vida”.

Pero lamentablemente, no. Y llega esta ley en un momento en el que la percepción –falsa- del asunto es que los arquitectos somos muchísimo menos serios que nuestra contraparte ingenieril. ¿Nos extrañamos cuando la autocritica, el análisis y la verdad se trocaron en un absurdo mercado fenicio por la foto y el efecto photocall? ¿Nos extrañamos cuando hemos dedicado nuestras instituciones al sostenella y no enmendalla, a absurdas cuestiones digestivas y visados en vez de a recuperar una posición que hace muchos años ocupábamos? ¿Nos extrañamos SI HACE DOS AÑOS que venían avisando y no hemos hecho nada?

¿Qué utilidad tienen ahora los “Foros de la arquitectura Española” que anunciábamos con tanto bombo y a los que no se les conoce pronunciamiento ninguno? ¿Nos va a salvar de esta debacle esa “ley de la Arquitectura” que el CSCAE anuncia vez tras vez y que a este paso va a caber en una cuartilla? ¿De qué nos servirá la ley de rehabilitación “tan buena” que prepara el gobierno?

¿Nos ha servido de mucho llevar de paseo al señor Escudero (don Pio) –quien por cierto es arquitecto- al pleno del CSCAE. Se hablo de este despropósito?

¿Entenderemos quizá ahora que perder el tiempo en absurdas peleas y cotos de poder provincianos nos deja inermes frente a estas situaciones y nos separan de nuestra mejor defensa: El servicio a la sociedad, claro, sin medias tintas?

Y no crean que se trata solo de estar más o menos de acuerdo con lo que se propone en la ley. Se trata además de la larga tradición de aplicar los cambios a esta profesión sin un  mínimo análisis ni un mínimo reposo. Y créanme que tenemos experiencia en el tema.

La tenemos con la liberalización de honorarios, que nos tragamos, llevada a cabo sobre un mercado laboral absolutamente precario e ilegal –que conocíamos- en el que nadie jugaba con las mínimas reglas de honestidad necesarias y que ha hundido como ninguna otra de nuestras obsolescencias al mercado profesional.

La tenemos con el CTE, aprobado al son del arpa y el violón que tocaba el entonces presidente del CSCAE sin que se hablara –presas de una borrachera inexplicable- de lo que iba a suponer para los profesionales y sin que se mencionara mínimamente que si íbamos a tener que hacer el triple de cosas quizá debíamos cobrar el triple.

La tenemos con el proceso de Bolonia, en el que a día de hoy aun no sabemos cuál es la equivalencia de nuestro titulo en Europa, si somos grado o somos máster. Maravillosa situación cuando se nos habla de internacionalizar la profesión.

Créanme que la tenemos. La suficiente para estar más que hartos de chapuzas. De ser parte de la banda que jamás disparaba derecho y que se enteraba tarde de todo porque estaba ocupada yendo al Defensor del Pueblo a pelear por EL VISADO (True Story) o discutiendo por porcentajes de ponderación en las votaciones, o por quien pone al Presidente del CACOA o por tantas cosas que la lista sería infinita.

Está convocada mañana una manifestación (Mal, y con prisas, pero ahí está ¿Por qué no una huelga? Dejémonos de historias. Si con esto no somos capaces de unirnos, merecemos perecer). El CSCAE y los Colegios piden el apoyo de los Colegiados. La necesidad hace extraños compañeros de trinchera, y si hay que pelear, no es esta santa casa sospechosa de no hacerlo siempre que pueda, todo lo que pueda. Iríamos a la manifestación si estuviéramos mínimamente cerca. Haremos lo que podamos en redes sociales. Sin embargo, cuando acabe la refriega, les recordamos que pase lo que pase –ganemos o perdamos- es ya el momento de replantearse el funcionamiento institucional de una profesión que no puede soportar ni un minuto más seguir presa de mecanismos disfuncionales de un pasado que dejamos hace mucho tiempo atrás. Quizá sea entonces de una vez el momento de no soltar la bayoneta, y seguir la pelea.

Verán, hace muchos años Monty Phyton emitía en el “Monty Phyton’s Flying Circus” el sketch que les dejamos arriba titulado “The Architect’s Sketch”, y del que les incluimos la transcripción AQUI. Lean sobre todo a Mr. Wiggin.

Nunca creímos que la frase:

“Oh. I hadn’t fully divined your attitude towards the tenants. You see I mainly design slaughter houses”

[“Oh, no había adivinado enteramente su actitud hacia los propietarios, verán, yo diseño principalmente mataderos”]

Pudiera ser real. Sorpresas te da la vida, y si naciste p’a martillo del cielo te caen los clavos.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Tiempo Córdoba