Viviendas ecológicas en París

La relación entre naturaleza y ciudad es el objetivo de este proyecto del estudio Atelier Tarabusi: 48 casas de bajo consumo que tratan de limpiar la imagen de uno de los barrios más conflictivos de la periferia de la capital francesa (Reportaje de Arquitectura publicado en ARTE y CEMENTO).

 

La actuación se encuentra en Clichy-sous-Bois y se inscribe dentro del programa de renovación urbana de la meseta de Clichy-Montfermeil, como parte del Plan de Ordenación Urbana de la Dhuys (gestionado por el gabinete Becard-Palay). Lejos de ser un centro de producción económica o cultural, el entorno donde se desarrolla el proyecto podría calificarse como una isla residencial que salpica la periferia del paisaje parisino y cubre una amplia zona caracterizada por una grave disfunción social y urbana. La intervención, tanto a escala de ciudad –creación de calles, equipamientos, etc.– como arquitectónica, trata de mejorar esta situación configurando un territorio más inteligible y unificado a través de diferentes tipologías de edificios. 

Buscando esta nueva imagen, las construcciones son de pequeño tamaño, muchas de ellas compuestas por bloques de varias unidades residenciales. Los grandes espacios verdes que caracterizan las ordenaciones de los años 60 –el barrio se empezó a construir a mediados de los 50 sobre terrenos privados arrebatados al bosque de Bon-dy– se ven recortados por pequeños islotes de menores dimensiones, más apropiados al entorno. El hecho de construir estos edificios de altura más baja permite tener acceso a la ciudad y a los equipamientos con más facilidad, y establecer una relación más cercana con el resto de edificos existentes (al sur) y el espacio arbolado (en la zona norte/este). "Conseguir que los habitantes no se sientan abandonados sino privilegiados al poder disfrutar de un elemento verde tan vasto y amplio frente a sus casas es el objetivo de nuestro proyecto", explican desde el estudio de arquitectura artífice de la intervención,Atelier Tarabusi.

La trama del proyecto se encuentra en la rue Jean Moulin. Se trata de una larga arteria diagonaldonde contrasta la imagen de ciudad, de un lado, con el bosque de Bondy definido en el otro. Los arquitectos han conseguido establecer una relación de "fusión" entre ambos espacios, creando una transición gradual entre el bosque y la ciudad.

Los volúmenes de las tres parcelas que ocupa la intervención –donde se desarrollan 48 viviendas– se forman de acuerdo a estas dos direcciones para resolver los dos problemas planteados: aprovechar las vistas hacia el bosque por un lado y, al tiempo, orientar la mayoría de los alojamientos hacia el sur para poder controlar los accesos a los colegios y centros educativos, además de facilitar una mejor ganancia solar. Su "giro" en planta es fruto de la fusión de estos dos ejes sobre los cuales se ha basado el desarrollo del proyecto desde su inicio.

Otro punto que ayuda a establecer esa relación entre naturaleza y urbe es el tratamiento específico de cada una de las fachadas, que genera una diálogo visual inmediato sobre las nuevas viviendas y sobre su entorno más próximo. Primero, los corredores al sur, a través de la escala de sus caras laterales y de la sobriedad del dibujo, permiten integrarse con los grandes edificios situados enfrente. Por otro lado, el bosque, con sus colores cambiantes, se ve reflejado en los paneles correderos parasol coloreados que ayudan a vestir y a caracterizar el resto de fachadas del proyecto.

Aspectos bioclimáticos de las viviendas
Además de cuidar el aspecto estético en relación con el entorno, las casas –compuestas por paramentos verticales y horizontales de hormigón armado separados entre sí por juntas térmicas– han sido estudiadas a nivel energético, consiguiendo como resultado la obtención del sello Hábitat y Medio Ambiente francés (H&E) y el Certificado de Energía de Bajo Consumo BBC, también de origen galo. 



La estructura de los edificios es de hormigón armado

El bajo consumo y efectivo control de la energía de las viviendas se ha logrado a través de la integración en el proyecto de distintos elementos bioclimáticos, para cuya incorporación se han tenido en cuenta las particularidades topográficas y climáticas del lugar. En esta línea, las prácticas implantadas han consistido en crear volúmenes cuya compacidad asegure su buen comportamiento térmicoconfigurar las construcciones en orientación sur para la mayoría de los huecos en fachada (344 m² de los 598 m² totales); incorporar paneles parasol en las fachadas este y oeste para evitar un sobrecalentamiento durante el verano, protegiendo del sol a los edificos; crear la estructura con hormigón armado reforzada con la colocación de un aislamiento interior y añadiendo puentes térmicos sobre losas y muros de carga; instalar un sistema de calefacción central de gas (condensación) y paneles solares térmicos e incorporar un sistema de gestión de las aguas pluviales.

 

Fuente: Construarea

http://www.construarea.com/suscripcion_rss/detalle/-/asset_publisher/M9co/content/viviendas-ecologicas-en-paris

Escribir comentario

Comentarios: 0

Tiempo Córdoba