SEGUIMOS CON EL PLACIO DE CONGRESOS: Freno, marcha atrás y vuelta a empezar

Vuelta a empezar. Y ya van tres. Luego hablan del senequismo cordobés, de ese empeño del oriundo de esta tierra por no creerse nada, por no saber valorar lo que tiene y por considerarse menos que el resto. Durante los últimos once años se ha lanzado insistentemente el mensaje de que Córdoba tiene unas posibilidades inmensas, extraordinarias, como ciudad de congresos, como foco de atracción de un turismo con alto poder adquisitivo que va a venir a la capital a comer, a comprar y a dormir varias noches en sus hoteles, mejorando así la temida estadística de pernoctaciones. Nada de eso ha pasado de los últimos once años a esta parte dado que la ciudad sigue sin contar con un equipamiento acorde con esa filosofía. El Palacio de Congresos de la calle Torrijos, que ahora se va a ampliar, ha sido desde mediados de los años ochenta la única instalación acondicionada para acoger la celebración de convenciones de unas 600 personas y así seguirá siendo, de momento. El punto de llegada es el punto de partida, al menos mientras que la situación económica no permita engordar unas vacas que se presentan escuálidas.

 

CARPETAZO A MIRAFLORES El alcalde, José Antonio Nieto, enterró el pasado marzo el proyecto del Palacio del Sur de Miraflores al anunciar su intención de adecuar el Parque Joyero como centro de congresos y convenciones. Siete meses después, la consejera de Presidencia de la Junta, Susana Díaz, hizo lo mismo el pasado miércoles con la idea del responsable municipal al asegurar que la Administración andaluza ampliará el edificio del casco histórico, aunque en este caso se plantea como solución transitoria hasta que la coyuntura económica permita otros dispendios.

Ahora, es obvio, no se pueden gastar más de 30 millones de euros en adaptar el pabellón Cajasur para dar a luz unas instalaciones que permitan acoger congresos de más de 10.000 personas. Incluso esta cifra de asistencia es mareante atendiendo a la experiencia, que dice que solo las grandes ciudades, tipo Madrid o Barcelona, acogen citas de estas dimensiones. Y, si no se pueden gastar 30 millones de euros para este fin, muchísimo menos más de 70 millones en levantar el edificio singular que Rem Koolhaas diseñó y luego reformó para la península de Miraflores.

Los planes han vuelto a cambiar radicalmente. Fue difícil digerir que el edificio del arquitecto holandés quedaba en el cajón después de diez años de complicados trámites burocráticos, falta de financiación, peleas partidistas y, por qué no, escasez de altura de miras de los políticos implicados, sin olvidar los diez millones de euros que se han quedado en el camino y el atentado contra el consenso social que había generado esta iniciativa en una ciudad poco dada a las unanimidades.

 

UNICO APOYO DE CECO El proyecto del Parque Joyero llegó únicamente del brazo del PP y solo logró sumar a CECO. Los grupos políticos de IU y PSOE, los vecinos, los comerciantes del casco histórico..., todos entendían que la mejor opción era la inicial, pero las estrecheces económicas y el hecho de que se concebía como un espacio menos versátil, solo adaptado para congresos y no para ferias y convenciones, lo convirtió en un elemento más del inventario de asuntos anhelados y luego descartados. Desde marzo de este año poco se sabe de esta iniciativa; de hecho, ni siquiera hay proyecto de adaptación del Parque Joyero. El alcalde asegura que la comisión técnica ha venido trabajando en la idea, pero nada ha trascendido al respecto. La única noticia relativa al centro de convenciones y congresos, noticia negativa, por cierto, es que los presupuestos del Estado no destinan ni un euro a este fin, una circunstancia que los populares cordobeses pretenden enmendar. Sea como sea, el alcalde aseguró el pasado viernes en declaraciones a este diario quesu proyecto será una realidad a finales del actual mandato municipal, ya que lo ve totalmente compatible con la ampliación del Palacio de Congresos de la calle Torrijos, que apoya como solución "de urgencia y transitoria". En cambio, estima que esta obra es incompatible con Miraflores, ya que, a su juicio, no tendría sentido acometer una reforma en este edificio y luego invertir otra ingente cantidad de dinero a "500 metros". El alcalde se ha puesto a disposición de la Junta para facilitar los trámites necesarios e incluso ha ofrecido suelo municipal para ubicar la Filmoteca en el caso de que se entienda que la mejor opción pasa por ocupar este inmueble anexo al Palacio de Congresos.

 

CONSENSO SOCIAL La ampliación del céntrico edificio, que ya fue descartada en la primera reforma del inmueble en los años 80, llega ahora con todo el consenso social, incluido el de CECO, que igual que se hizo la foto con Nieto y Arenas en el Parque Joyero se la hace ahora con la número dos de Griñán. Realmente, esta salida permite ganarle un solo año a los planes del PP, que pasaban por abrir el equipamiento a principios del 2015. El consejero de Turismo, que ha asegurado que los presupuestos andaluces del 2013 ya consignarán una partida para esta reforma, indicó el pasado jueves en Castro del Río que la obra acabará a finales del 2013 o primeros del 2014.

Lo cierto es que es curioso cómo en un minuto pueden cambiar los planes de futuro de la ciudad, cambiar otra vez para volver al mismo punto, al mismo edificio de la calle Torrijos. La Junta, defensora de Miraflores, no ha perdido momento para anunciar una iniciativa que se planteó en una reunión con los empresarios fijada, a priori, para abordar los impagos de la Administración a los proveedores. Era la oportunidad para desligarse, de momento, del centro del Parque Joyero. Y vuelta a empezar.

 

FUENTE: DIARIO CÓRDOBA

 

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